Orígenes de la ciudad de Almadén

La historia de la ciudad de Almadén está fuertemente vinculada a la minería, en concreto a la extracción del mercurio. Los primeros grandes pobladores fueron los romanos, que se asentaron en este lugar atraídos por los minerales y las tierras de pastoreo. A partir del Siglo II a.C se empezó la explotación de las minas, produciendo sobre todo cinabrio, que se exportaba a Roma para elaborar bermellón, un pigmento muy utilizado como pintura o tinte.

Tras la caída del imperio romano, la zona pierde pobladores y pierden importancia la agricultura y la minería. Durante la dominación árabe de Al-Ándalus vuelven a explotarse los yacimientos de Almadén de forma significativa, para la extracción del azogue, utilizado en medicina y para la elaboración de piezas de metal. Alrededor de la mina se construyeron un conjunto de viviendas y construcciones defensivas, que fueron el origen de la ciudad de Almadén. De hecho, el nombre Almadén procede del árabe Hins Al-Madin, que significa “Fuerte de la Mina”.

Mineral de Cinabrio

Castillo de Retamar. Almadén

Almadén en 1719

Interior de la Mina