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Escuela de Ingeniería Minera e Industrial de Almadén

El conjunto patrimonial de la EIMIA

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Antecedentes

Históricos

Almadén ha sido, desde los tiempos más remotos, una ciudad famosa por su minería del mercurio y, dentro del campo de la geología y la mineralogía, por sus ejemplares de mineral de cinabrio, que constituyen un preciado componente de cualquier colección mineralógica que se precie. Hay testimonios que confirman que, desde mediados del siglo XVIII (1755), se solicitaban minerales de las minas de Almadén para atender colecciones de España, Europa y América. La Sociedad Vascongada de Amigos del País o el Gabinete de Historia Natural de Madrid son dos buenos ejemplos de instituciones interesadas en tener en sus vitrinas cinabrios almadenenses.

Antonio Matilla Tascón, en su libro “Historia de las Minas de Almadén”, nos recuerda como en el año 1777 se formó una colección de cinabrios compuesta por 24 muestras para remitir al virrey de Nueva España y, en el año 1783, se remitieron dos cajones con una nueva colección de cinabrios al gran Duque de Toscana.

Este afán por disponer de alguna muestra de cinabrios procedente de las minas de Almadén se siguió manteniendo a lo largo del siglo XIX con la proliferación de escuelas de minas por España y Europa, convirtiendo a Almadén en uno de los lugares más preciados para la búsqueda de minerales de la época que ha perdurado hasta nuestros días.

Es de suponer, pues no se han encontrado datos hasta la fecha, que en Almadén existirían colecciones de minerales en la propia empresa minera después de toda la trayectoria conocida de siglos precedentes. Sin embargo, el único lugar, si exceptuamos las colecciones de particulares de ciudadanos de Almadén, donde había una pequeña muestra de minerales era en la Academia de Minas para prácticas de los estudiantes, sin dar participación al resto de la ciudadanía de la espectacularidad de los cristales de cinabrio y minerales de estas minas.

Será a finales del siglo XX, con la creación del Grupo Geológico y Minero de la Escuela Universitaria Politécnica de Almadén (nombre anterior de la actual Escuela de Ingeniería Minera e Industrial de Almadén-EIMIA) en 1985, cuando realmente comience a fraguarse la primera colección sistemática de minerales de la comarca de Almadén, formando el embrión de lo que sería más tarde el Museo Histórico Minero Francisco Pablo Holgado en 1988.

Creación del Museo. Ubicaciones.

El museo se creó en octubre de 1988 como fruto de la iniciativa conjunta de un grupo de aficionados a la mineralogía, algunos de ellos profesores de la Escuela Universitaria Politécnica de Almadén y los primeros ejemplares fueron donados por miembros de este grupo y por instituciones como el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de Minas de Almadén y el Instituto Geológico y Minero de España. También fueron importantes las donaciones de particulares como la de Francisco Holgado Sagra y, en agradecimiento a éste, se decidió que el nombre del museo fuera el de “Francisco Pablo Holgado”, en memoria de un hijo fallecido.

Los objetivos de creación del museo fueron:

  • Preservar del deterioro la gran cantidad de instrumentos, equipos, planos, herramientas, etc. que poseía la Escuela y la zona minera de Almadén.
  • Dar respuesta a las necesidades didácticas de la Escuela, transmitiendo los conocimientos pasados y actuales de la minería a las futuras generaciones.
  • Dar a conocer a todos los ciudadanos que hasta él se acercasen lo que es la minería y en especial la minería de la comarca de Almadén.

La inauguración oficial del museo se celebró el 4 de diciembre de 1988, con motivo de la festividad de Santa Bárbara, corriendo a cargo ésta del Vicerrector de Ordenación Académica de la Universidad de Castilla-La Mancha, D. Enrique Diez Barra. Desde esta inauguración oficial hasta el día de hoy, el número de visitantes del museo supera los 150.000, procedentes de España y países europeos y americanos principalmente.

La ubicación del museo se realizó en las instalaciones de la Escuela Universitaria Politécnica de Almadén y su primer espacio físico fueron escasamente 25 m² en la primera planta del edifico principal del centro (edificio Störr) junto al laboratorio de Ciencias de la Tierra.

En 1992, el crecimiento de las colecciones del museo era ya notable, lo que propició un cambio de ubicación a una sala de mayores dimensiones (100 m²) con mejores accesos para los visitantes, aportación de nuevas vitrinas y el consiguiente realce de los materiales expuestos. Estos cambios coincidieron con la creación de un grupo de investigación en Historia y Patrimonio Minero en la Escuela, planteándose entonces la necesidad de darle al museo un nuevo giro, haciéndole más vivo que lo que había sido hasta el momento.

En esta línea, se efectuó un replanteamiento de cómo enfocar el nuevo museo estableciéndose las siguientes pautas:

  1. El museo debía cambiar en la organización de las distintas zonas expositivas y en la instalación de cada una de ellas.
  2. Éste debía mostrar la minería enmarcada dentro de un contexto de las Ciencias de la Tierra como parte importante de las Ciencias Naturales, de manera que se diera al público el entronque con los conocimientos básicos adquiridos en una formación elemental de carácter general.
  3. El museo se debería abrir más al exterior y sobre todo a su zona de influencia, implicándose más aún en el desarrollo de la comarca de Almadén que se encontraba en una crisis profunda por el cierre de instalaciones mineras.

Durante el verano de 1996, fruto de un convenio de colaboración con la empresa “Sociedad Turística Comarca de Almadén”, se realizaron en el patio de la Escuela los trabajos para prospectar los restos de la antigua Real Cárcel de Forzados de Almadén (siglo XVIII), que se encontraba en la actual ubicación de la Escuela. Los trabajos duraron tres meses y pusieron a la luz los calabozos de la mencionada Cárcel, abriendo un nuevo escenario con otras dimensiones, que de alguna manera obligaba a desarrollar un proyecto museográfico distinto al que hasta ahora se había llevado a cabo.

En el año 2000, se construyó en la Escuela un nuevo edificio, al que se le puso el nombre de Fausto Elhuyar, descubridor del wolframio junto a su hermano Juan José, que tendría que integrar las ruinas de los calabozos de la Real Cárcel de Forzados, el nuevo espacio para el museo y la biblioteca histórica junto con aulas y despachos para profesores. Un edificio multiusos dedicado a la cultura y a la enseñanza de la ingeniería apoyado en los cimientos de la vieja Cárcel de Forzados que debía servir también para que los habitantes de Almadén se sintieran identificados con él, ya que las ruinas descubiertas correspondían a un edificio que había estado vinculado a su historia desde hacía centenares de años, intentando que éste incorporará en los nuevos contenidos que tenían que ponerse en marcha, parte de su historia a través de un nexo de unión basado en la utilidad que había ido adquiriendo el propio edificio con el paso de los años.

De Museo Histórico Minero a Conjunto Patrimonial.

Con la construcción del nuevo edificio, el museo pasó a formar parte de un nuevo espacio dentro de la Escuela. Ya éste no era el único elemento del patrimonio del centro, sino que ahora formaba parte de un conjunto patrimonial que se había visto realzado con la incorporación de los calabozos de la Real Cárcel de Forzados y los elementos de arqueología industrial que existían en el patio de la Escuela, aumentando con ello el potencial de uso y haciendo más factible alcanzar los objetivos que se habían planteado a mitad de la década de los años noventa del siglo pasado, en aras de que este conjunto patrimonial pudiera ser un eslabón importante en el reconocimiento internacional de la minería de la comarca de Almadén.

Aprovechando los espacios del patio y el diseño del nuevo edificio, el conjunto patrimonial de la Escuela de Ingeniería Minera e Industrial de Almadén (EIMIA) se distribuyó en dos zonas que continuamente están evolucionando:

Zona exterior (patio de la Escuela).

Conformada por los siguientes elementos de Patrimonio Minero Industrial:

  • Castillete Metálico y cabrestante del Pozo nº 3 de la Mina Diógenes del Valle de Alcudia del siglo XIX-XX (Ciudad Real). Está compuesto por cuatro tramos de perfiles roblonados que soportan un quinto tramo sobre el que se apoya la plataforma donde se ubican las poleas de los cables de extracción. Los puntales están unidos mediante vigas horizontales e inclinadas a la torre. Ambos, puntales y torre, descansan sobre unas placas de hierro fundido soportadas por zapatas de hormigón. Los pilares delanteros de la torre no son verticales, teniendo cierto desplome hacia el exterior para conseguir mayor estabilidad y resistencia.
  • Conjunto de vagonetas y cuadros metálicos de Minas de Almadén (siglo XX). Constituyen dos elementos importantes del sistema de explotación de una mina. Las vagonetas están construidas en chapa metálica montadas sobre ruedas y raíles para el transporte de minerales en el interior de la mina y los cuadros metálicos (correspondientes a la década de los años noventa del siglo pasado) para la entibación y sostenimiento de las galerías.
  • Molino Ferreras (Siglo XX).

Construido a principios del siglo XX, es un claro ejemplo de molino hidráulico transformado en molino eléctrico. Fue el último molino harinero que estuvo en funcionamiento dentro de la población de Almadén, cuya vida molinera concluyó a mediados de los años setenta del siglo pasado.

  • Torno mecánico (siglo XX)

Donado por el Instituto de Enseñanza Secundaria “Mercurio” de Almadén, es un magnífico ejemplar de equipamiento para la fabricación de piezas metálicas de forma manual con una antigüedad superior a los setenta años.

Zona interior (Edificio Elhuyar).

Esta zona alberga:

  • El Museo Histórico Minero Francisco Pablo Holgado. Está ubicado en la primera planta del edificio con una superficie superior a los 200 metros cuadrados dividido en tres secciones:
  • Sección Mineralógica y Paleontológica. Compuesta por una colección de más de 2.000 ejemplares de minerales, rocas y fósiles procedentes de países como España, Chile, Perú, Estados Unidos de América, México, República de Sudáfrica, Brasil, Suecia, Portugal, Marruecos, etc., ubicados algunos de ellos en vitrinas de madera del siglo XIX. Dentro de este conjunto mineralógico y paleontológico destacan las colecciones de cinabrios de las minas más importantes de España y del mundo, la colección de minerales de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, la colección de fósiles de la Comarca de Almadén y la reciente incorporación (mayo 2018) de una magnífica colección de fósiles de la cuenca carbonífera de la Comarca de Puertollano (Ciudad Real), donada por la empresa ENDESA con ejemplares únicos en el mundo.

  • Sección Histórico Minera.
      • Área de Equipos e Instrumentos. Compuesta por material de los laboratorios de química, física, mineralogía, electricidad, etc. de la Academia de Minas. Maquetas. Colección de equipos de topografía de los siglos XIX y XX. Restos de los hornos metalúrgicos de mercurio de Almadén de los siglos XIV-XX. Colección de lámparas y carburos mineros para el alumbrado. Colección de material de seguridad para interior de minas. Colección de brújulas. Colección de herramientas mineras (siglos XVIII-XX). Colección de frascos de hierro (siglos XVIII-XX). Colección de cascos de mineros (siglos XIX-XX), etc.

    • Área de la Biblioteca Histórica.  Integrado por:
      • Libros científicos y técnicos. Compuesto por más de 1.000 volúmenes de materias tales como: Minería, Geología, Mineralogía, Dibujo, Topografía, Construcción, Electricidad, Matemáticas, Física y Química, Ciencias Aplicadas, Metalurgia, etc., escritos en francés, alemán, inglés y español con una antigüedad superior a dos siglos y medio.
      • Publicaciones Periódicas. Con once títulos de revistas del siglo XIX e inicios del XX, relacionados con la geología, la minería y las ciencias aplicadas. En algunos casos, la colección está casi completa, mientras que en otros sólo existen algunos volúmenes.
      • Planos y trabajos técnicos. Se dispone de más de 500 planos, dibujos técnicos y proyectos de los siglos XIX y XX.
      • Otros documentos. También alberga los libros de actas de la escuela desde 1841, instancias de ingreso desde 1836 y correspondencia desde 1855.
  • Ruinas de los calabozos de la Real Cárcel de Forzados de Almadén (Siglo XVIII). Ubicados en la planta baja del edificio Elhuyar ocupando una superficie superior a los 100 m². Están formados por doce celdas de castigo con una superficie individual de 4 m² cada una, más pasillos y espacios comunes, acompañados de elementos propios de este tipo de espacios como las argollas para sujeción de cadenas de los presos, etc. Los materiales de los que están construidos los muros y paredes de las celdas son ladrillo y mampostería de piedra de cuarcita y argamasa de cal y arena. La recuperación se llevó a cabo bajo la dirección del arquitecto Diego Peris Sánchez presentando en la actualidad un grado de conservación aceptable que nos permite tener una idea bastante clara de cómo era el edificio y las funciones para las que fue construido. Este espacio se complementa con una maqueta a escala del edificio original y materiales recuperados de la Real Cárcel de Forzados que se pueden contemplar en el hall del mencionado edificio.

  • Centro de Interpretación de la Real Cárcel de Forzados de Almadén. Construido en el año 2006, en la parte contigua a la zona de las ruinas de las celdas de castigo, en la planta baja del edificio Elhuyar. Su ejecución material se llevó a cabo bajo el patrocinio de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Ayuntamiento de Almadén y se realizó con el fin de hacer que parte de la memoria histórica de Almadén no se perdiera una vez recuperadas las ruinas de la Real Cárcel de Forzados de Almadén, siendo un elemento clave para entender la historia de Almadén en su totalidad.

El centro está formado por una sala de 90 m² dividido en dos zonas. La primera dedicada a la historia de las Minas de Almadén relacionada con el tema de los trabajos forzados que se subdivide a su vez en tres áreas:

  • El inicio de los trabajos forzados de Almadén.
  • La Crujía y la Cárcel Nueva.
  • Y siguió siendo una Cárcel.

La segunda zona trata el tema del paso de galeotes a trabajador forzado en la mina y está formada por un impactante audiovisual que habla de las personas que sufrieron este tipo de trabajos, pasando por las enfermedades que padecían hasta el final de su presidio.

Actividad.

A lo largo de los años de vida del conjunto patrimonial de la EIMIA, toda su actividad se ha centrado en intentar alcanzar los objetivos por los que se creó el Museo Francisco Pablo Holgado sumados a la puesta en valor del patrimonio histórico que supuso el descubrimiento y recuperación de las celdas de castigo de la Real Cárcel de Forzados. Todo ello, para formar parte de uno de los eslabones principales para la consecución de que el patrimonio del mercurio fuera inscrito en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. El ámbito de actividad durante este tiempo se ha circunscrito en tres bloques:

  • Didáctico. Se han recibido miles de visitantes entre los que se encuentran un gran número de estudiantes de educación primaria, secundaria y universidades,  que han llegado hasta aquí para complementar sus clases de geología, mineralogía, minería, historia, etc., para los que el Museo ha elaborado una serie de guías didácticas que complementan la y permiten el aprovechamiento de la misma con el objetivo de que pueda ser incluida ésta en el proceso enseñanza aprendizaje establecido en los planes de estudios.

Dentro de este ámbito la organización de campamentos de geología, minería y medioambiente durante los años 2015, 2016 y 2017 para estudiantes de ESO y Bachillerato han sido un ejemplo importante de la interacción con los estudiantes desde el conjunto histórico de la Escuela.

  • Difusión. Una de las funciones principales que se han llevado a cabo en torno a este conjunto patrimonial ha sido la de difundir el conocimiento que se ha generado a su alrededor gracias al trabajo de los investigadores y conservadores, participando en congresos, exposiciones, jornadas, reuniones museográficas, libros, etc., que a modo de ejemplo reflejamos a continuación algunas de estas actuaciones:
    • Participación en el libro “Museos Españoles de Minerales”, presentado por su Majestad la Reina de España. Madrid, 1990.
    • Participación en la exposición “Ciencia y Técnica entre el Viejo y el Nuevo Mundo” con motivo del quinto centenario del descubrimiento de América. Madrid, 1992.
    • Reunión de la Asociación de Museos, Grupos y Colecciones de Mineralogía y Paleontología de España. Almadén (Ciudad Real),1994.
    • Reunión de la Primera sesión científica de la Sociedad Española para la defensa del Patrimonio (SEDPGYM). Almadén (Ciudad Real),1996.
    • Organización del Segundo Encuentro de la Industria Minera en Castilla-La Mancha. Almadén (Ciudad Real), 1999.
    • Organización de la Exposición “Los tesoros en las rocas” en colaboración con el Instituto Geológico Minero de España. Almadén (Ciudad Real), 2002.
    • Organización del Congreso Internacional de ICOMOS-ESPAÑA sobre Patrimonio Industrial. Madrid y Almadén (Ciudad Real).2006
    • Organización del 11 Symposium on The Ordovician System. Alcalá de Henares (Madrid) y Almadén (Ciudad Real),2011.
    • Participación en la exposición “Blas de Lezo. El valor de Mediohombre” del Ministerio de Defensa de España. Madrid y Cádiz 2013-2014
    • Organización del XVII Congreso Internacional sobre Patrimonio Geológico y Minera de la Sociedad Española para la defensa del Patrimonio (SEDPGYM). Almadén (Ciudad Real), 2017.
  • Investigación, Preservación y Conservación.  Fruto del aprovechamiento de los materiales que alberga este conjunto se han realizado más de 10 trabajos fin de grado, 4 libros y 5 tesis doctorales. Su documentación ha servido de base para los investigadores que realizaron el expediente para la inscripción de Almadén en la lista de Patrimonio de la Humanidad. Así mismo, se ha llevado a cabo una labor de recuperación de materiales de minería, de arqueología minera, aumento de las colecciones de minerales y fósiles, etc. que se han sometido a un proceso de catalogación y conservación por parte de profesores de los Departamentos de Historia y de Ingeniería Geológica y Minera de la Universidad de Castilla-La Mancha para favorecer su preservación y evitar el deterioro que muchos de estos presentaban al llegar al museo.

El Conjunto Patrimonial de la Escuela de Ingeniería Minera e Industrial de Almadén alcanzó la máxima figura de protección del estado español el día 1 de diciembre de 2008, siendo declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Un año después, alcanzó el distintivo de la marca “MonteSur, Comarca de Calidad” de la comarca de Almadén, que garantiza la calidad del servicio que se ofrece a investigadores y turistas. El 30 de junio de 2012, las ruinas de las celdas de Castigo de la Real Cárcel de Forzados de Almadén se inscribieron en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, dentro del expediente “Patrimonio del Mercurio. Almadén e Idria”.

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